jueves, 28 de junio de 2018


DÍA 11: EL AMOR VALORA
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CITA BÍBLICA
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Ef 5:28 Así también deben amar los maridos a sus mujeres, como a sus propios cuerpos.
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REFLEXIÓN
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Considera esto. Un hombre posee un auto viejo que comienza a tener problemas serios, lo lleva al mecánico. Luego de una evaluación, le dicen que necesitará una puesta a punto completa, lo cual es demasiado para su presupuesto limitado. Debido a las costosas reparaciones, el hombre decide deshacerse del auto y gastar su dinero en un nuevo vehículo.
Parece razonable, ¿no es así? Otro hombre, un ingeniero, tiene un accidente y una máquina le aplasta la mano. Corre al hospital, le sacan una radiografía y descubre que se le han roto varios huesos. Aunque se siente frustrado y dolorido, usa de buena gana sus ahorros para que lo traten, le coloquen un yeso y luego, con esmero cuida la mano durante los meses siguientes hasta que se restaura.
Es probable que esto también te parezca razonable. El problema en nuestra cultura es que al matrimonio a menudo se lo trata como en la primera situación. Cuando hay problemas de relación, te animan a cambiar a tu cónyuge por un "modelo más nuevo". Sin embargo, los que tienen esta visión no comprenden el lazo importante que existe entre el esposo y la esposa.
La verdad es que el matrimonio se parece más a la segunda. Forman parte el uno del otro. Si te lastimaras la mano, nunca te la cortarías, sino que pagarías todo lo que estuviera a tu alcance para obtener el mejor tratamiento médico posible porque tu mano es invaluable para ti. Es parte de ti. Tu pareja también. El matrimonio es un misterio hermoso creado por 
Los TodoPoderosos, en el que se unen dos vidas en una.
No solo sucede en lo físico sino en lo espiritual y emocional. Comienzan compartiendo la misma casa, la misma cama y el mismo apellido. Su identidad como individuos se une. Cuando tu cónyuge atraviesa una tragedia, los dos la sienten. Cuando tienes éxito en tu trabajo, los dos se alegran; pero en algún momento del camino, te desilusionas y se instala la realidad aleccionadora de que te casaste con una persona imperfecta.
Sin embargo, sigue siendo parte de ti y esto no cambia. Ef 5:28 "Así también deben amar los maridos a sus mujeres, como a sus propios cuerpos. Quien ama a su mujer, a sí mismo se ama. 29 Nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida". Este verso Habla a los esposos, pero mira cómo describe a cada miembro. Se considera a los dos como la misma carne. Debes tratar a tu cónyuge con el mismo cuidado y amor con el que te tratas a ti mismo.
Cuando le demuestras amor a tu cónyuge, también te demuestras amor a ti mismo. Sin embargo, esta moneda tiene dos caras. Cuando maltratas a tu pareja, también te maltratas a ti mismo. Piénsalo. Ahora, sus vidas están entretejidas. Tu cónyuge no puede experimentar alegría o dolor, bendición o maldición sin que también te afecte. Así que cuando atacas a tu pareja, es como atacar a tu propio cuerpo.
Es hora de permitir que el amor cambie tu forma de pensar. Es hora de entender que tu cónyuge forma parte de ti de la misma manera que tu mano, tu ojo o tu corazón. Tu cónyuge también necesita que le amen y le valoren. Y si hay algo que le cause dolor o frustración, deberías preocuparte por estas con el mismo amor y cuidado con el que tratarías una herida del cuerpo.
Si tu esposo tiene alguna herida, deberías considerarte un instrumento que ayude a traer sanidad a su vida. Con esta perspectiva, reflexiona en cómo tratas el físico de tu cónyuge. ¿Lo valoras como el tuyo? ¿Lo tratas con respeto y ternura? ¿Te deleitas en tu cónyuge tal cual es? ¿O acaso lo haces sentir tonto y avergonzado? De la misma manera en la que atesoras tus ojos, tus manos y tus pies, deberías atesorar a tu cónyuge como un regalo invaluable. 
No dejes que la cultura que te rodea determine el valor de tu matrimonio. Compararlo con algo que puede descartarse o reemplazarse es deshonrar El Propósito Divino para el matrimonio. Sería como amputarse un miembro. En cambio, debería ser una imagen de amor entre dos personas imperfectas que eligen amarse mutuamente sin importar lo que suceda.

Cada vez que un hombre mira a su esposa a los ojos, debería recordar que el que ama a su esposa se ama a sí mismo. Y la mujer debería recordar que cuando ama a su esposo, también se da amor y honra a sí misma. Cuando miras a tu cónyuge, lo que ves es parte de ti. Así que trátale bien. Habla bien de él[la]. Aprecia y valora al amor de tu vida.
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DESAFÍO DE HOY
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👫 ¿Qué necesidad de tu cónyuge podrías satisfacer hoy? 
👫 ¿Puedes hacer un recado?
👫 ¿Quizá darle un masaje en la espalda o en los pies?
👫 ¿Podrías ayudar con las tareas de la casa?
👫 Elige un gesto que diga: "te valoro" y hazlo con una sonrisa.
👫 ¿Qué elegiste para demostrar que valoras a tu pareja?
👫 ¿Qué aprendiste de esta experiencia?
👫 Haz una marca aquí __ al cumplir el desafío de hoy.
Mr 10:51 Dirigiéndose a él, Jesús le Dijo: ¿Qué deseas que haga por ti?
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