lunes, 22 de enero de 2018

AMADOS TOOOOODOS:
Quizá Huatulco era ese lugar. Consulté al Señor, me Dijo que sí, y en éso ando. Me propuse no ir a dormir si no alcanzaba por lo menos dos personas al día. Luego, ellos me ayudarían a alcanzar al resto de la población. Éso creía.

El primer año alcance un poco más de mil personas. Pero la mayoría sólo estaban de paso por Huatulco; vacaciones, empleo, escala de ventas, etc... Fue muy difícil formar la primer célula. Cuando por fin lo logré [todos ellos empleados del mismo hotel], un día me dijeron.

No vamos a poder seguir viniendo. ¿¡Por qué!? Inicia la temporada turística, pero terminando la temporada, aquí nos vemos. Seguí evangelizando, pero lo mismo: turistas, agentes de ventas, etc... pocas personas de aquí, y poco interesadas en el discipulado.

Terminó la temporada, pero no fue fácil volver a reunirlos; sólo unos cuantos. A veces venían unos, a veces otros, etc... Y cuando parecía que ya estaba en forma... Otra vez, otra temporada. Seguí evangelizando, a veces ''los dos'' que tenía como meta, los alcanzaba temprano, pero no me conformaba, iba por más. Hasta que...

Un día, El Señor me Dijo: Ya te olvidaste de Mí. Ya pasas poco tiempo conmigo. Pasas más tiempo 'trabajando' para Mí que conmigo. Hiciste del evangelismo tu ''dios''. No evangelices más. De hoy en adelante sólo evangelizarás a quienes Yo te Diga. No fue fácil. Ver a las personas en idolatría, vicios, etc... No es fácil, pero obedecí.

El Señor me Mostró una familia, me Envió a ellos, eran católicos, me 'disfracé' de franciscano, me gané su confianza, los gané para Cristo, los discipulé, los visitaba en su casa una vez a la semana. Terminaron renunciando al catolicismo. Se convirtieron de corazón.

En éso andaba cuando conocí a Bella [mi esposa]. También era maestra de Inglés, llegó al instituto donde yo trabajaba, nos presentaron, más tarde fui a verla a su salón para presentarle El Evangelio [sin ser enviado], pero me dijo que ya era Cristiana. Después me dijo que era viuda, y empezamos a tratarnos.

Yo llevaba cinco años disfrutando de mi don de continencia. De momento no me interesó, pero empecé a tener inquietudes hormonales, y oré: 'Señor, Te pedí que me bajaras 'el switch' porque no tengo esposa. Pero parece que ya lo subiste. Por favor, bájalo.

El Señor Respondió, pero las inquietudes volvieron. Volví a orar, Volvió a responder. Y un día, antes de irme a dormir, le pregunté al Señor: ¿Quién es ella? [refiriéndome a la hoy mi esposa], me quedé dormido y la soñé: con un vestido blanco, con especie de diamantes, pero al acercarme a los 'diamantes', eran estrellas, planetas, etc...

Una diadema de diamantes, como la de la reina de Inglaterra, unos guantes de encaje hasta los codos. Una bellísima sonrisa, un ramo de flores en la mano, pero muy difusas las flores, indefinidas, borrosas. Al despertar, recordé que antes de dormir le pregunté por ella. Volvimos a salir a cenar, le dije:

El Señor ya me Reveló quién eres, y ya no puedo verte sino como mi esposa. Teníamos ocho días de conocernos, a ella le pareció una locura [de mi parte]. Le platiqué el sueño, y le gustó La Visión. De ahí en adelante me dediqué a conquistarla. Me decía que no. que ella estaba MUY satisfecha con su relación con El Señor.

[continuará] ...

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